martes, 4 de agosto de 2009

Aragón ya no suena


(http://angelburbano.blogspot.com/) En los últimos días hemos vivido una más que deleznable acción en los medios de comunicación aragoneses. Los responsables de la radio autonómica aragonesa llevaban a cabo la muerte anunciada de un programa emblemático dentro de la cultura de esta región. Desde hacía tres años la asociación cultural Aragón Musical realizaba el espacio “Aragón suena”. Un día a la semana, mejor dicho, una noche a la semana; los domingos, se abría una puerta radiofónica para estar al día, informarse y culturizarse sobre todo el universo musical de esta región. Sin embargo, para la temporada 2009-2010, la cúpula directiva decidió suprimir “temporalmente” el programa por motivos económicos.  
 
Da mucho qué pensar. El machetazo ha sido doloroso y profundo. No obstante habrá repercusiones y presiones populares que esperemos hagan recapacitar esta desaparición a quien le corresponda.
Por desgracia, al que suscribe, no le sorprende esta noticia. Hacía tiempo que se venía confirmando que los políticos de Aragón son bastante incapaces de atender y comprender las demandas de la cultura y el Arte aragoneses. Pero más allá de ese mal maridaje se constata un hecho gravísimo: hasta la información depende de la rentabilidad. Creo que la desaparición de este programa se debe más que nada a la poca audiencia que tenía, por lo menos en comparación con otros espacios pequeños de cultura. Conociendo como conozco a los realizadores de Aragón Suena, dudo mucho que se perdiera dinero en su realización o en su publicidad. Alegan los responsables de la nefasta ejecución, que la radio autonómica dedica muchas horas a la música: retransmisiones de conciertos, informativos… Pero no caen en la cuenta de que su deber es informar de lo más relevante. Aquí se produce un contrasentido cuando creo que el interés cultural en nuestra tierra es minoritario. No hay inquietud.
 
Hace no mucho tiempo un amigo mío, versado en la noche zaragozana y gran experto musical, me comentaba que Zaragoza era una ciudad comercial. Estoy cada vez más de acuerdo. No se está produciendo un relevo generacional en la cultura y el Arte. Sólo casos aislados. En la música ocurre lo mismo. Hay poca creatividad y mucha música que me hacen sentir el déjà vu. Esto quiere decir que la cultura y el Arte en Aragón no son un sector de presión. A su vez, la falta de educación cultural hace que los políticos que nos gobiernan sean inhábiles para hacer una política de difusión, fomento y protección adecuadas. Ante esto surge la pregunta clave: ¿cómo se puede conseguir que la cultura sea rentable?

Francamente, no lo sé. Quizás sea un error enfocarlo así porque el pueblo llano es el que tiene que moverse y buscar, crear necesidades que los políticos y los medios de comunicación de masas sacien. Reivindicar que no todo es válido y que hay que cumplir unas exigencias de calidad y variedad. Me gustaría que la desaparición de “Aragón Suena” supusiese un acicate para que se agiten las mentes de nuestra región y los responsables se den cuenta de que no sólo bastan el pan y el circo para tener contenta a la gente. Programas como éste hacen que la cultura y el Arte sean atractivos y muestren que hay muchas más opciones que lo que nos muestran canales comerciales mayoritarios como los “Cuarenta Principales”, por poner un ejemplo. Y no quiero hablar de los canales de televisión nacionales, por lo menos los que no son de pago, pues la calidad y temáticas de sus programas son abominables. Si eso es lo que todo el mundo quiere, ya no existe el más mínimo interés por nuestra cultura. Y esto no es cierto. Lo veo en la calle, en la noche, en la música en directo, en los libros que se editan, en las conversaciones y en los proyectos personales. Como decía antes, por desgracia, más individuales, rozando la marginalidad. Pero si existen, un medio como el ente autonómico aragonés, debe atenderlo y dar habida cuenta de ello. Aunque, las empresas que produzcan sus programas sean privadas. Ahí tiene que pesar la política. Y en eso hemos tenido otro desengaño. Para defender la permanencia de “Aragón Suena” en los despachos, sólo Chunta Aragonesista se erigió en defensora. Ningún otro partido hizo nada por evitar su decapitación. Ni siquiera Izquierda Unida; las llamadas izquierdas, que tienen fama de apoyar lo alternativo a veces se comportan peor que las etiquetadas como derechas. Es decir, da igual el partido, políticos son.

Por tanto, parece inexplicable y moralmente abominable la desaparición de este programa de radio. Me aterra pensar en una sociedad ya totalmente materialista hasta en sus conceptos más fundamentales. Y lo que es peor, la falta de respuesta del pueblo llano zaragozano. A fecha de este artículo se habla de un concierto protesta para después del verano. No sé si los políticos se retractarán, pues para ellos simplemente se subirán al escenario los “amigos” del programa. Como buenos Santos Tomas del materialismo imperante necesitarían ver en escena a Amaral, Bunbury e incluso a algún político de peso (seguramente etiquetado de izquierdas) reivindicando la obligación de un medio de comunicación autonómico para informar de todo sin marginalidades. Por lo menos cuando los entes informativos autonómicos se dirigen por todos los partidos.

Sin embargo, no es un caso aislado. Hay muchos ejemplos de la nefasta intervención política en Aragón. Otro caso reciente es el cierre del festival de cine de Fuentes de Ebro, o simplemente la gran metedura de pata del Teatro Fleta de Zaragoza. De todas formas, en Aragón tenemos los políticos que nos merecemos. Una región conformista se adapta a la baja calidad operativa de los políticos de turno. Por lo menos cuando la gente en general no levanta la voz.

También hay que decir que con la excusa de la crisis se ha hecho mucha limpieza en diferentes sectores empresariales de España. Lo que choca ver es que se está jugando con la información. Esto aumentará la desconfianza en los medios, ya más cercanos a la manipulación que a la información. Con una línea editorial inflexible y con un escaso rigor informativo en sus preceptos más básicos; a saber, lo que se aprende en la escuela de periodismo, sea de carrera o de calle. En Aragón he conocido casos que corroboran estos puntos de vista y la última jugada con “Aragón Suena” es un ladrillo más del muro.

Lamentémonos pues y sepamos a qué atenernos. No obstante, espero que haya una opción más para este equipo que hace posible no sólo un simple programa de radio sino una labor clave de agitación, fomento y difusión de la música aragonesa. No sé si en otro medio o en el que ya estaban, pero este programa y esta gente son necesarios se mire como se mire. Y a la objeción presupuestaria yo diría que es dinero bien empleado. Por no hablar de otros despilfarros reales. Pero claro, son políticos y eso hay que entenderlo amigo Sancho.

(http://www.elmundodetrinity.com/) Por mi parte, comentar mi más profundo rechazo al cierre “temporal” de este programa de radio. No creo que “Aragón Suena” haya resultado o resulte poco beneficioso, empresarialmente hablando. Seguramente han existido y existen dispendios económicos mucho mayores dentro de la Corporación de Radio y Televisión Autonómica de Aragón.

Pero ya se sabe que las minorías, y hay que reconocer que “Aragón Suena” es un programa de radio de minorías, no venden y no generan los mismos “ingresos” que las mayorías. Y aquí cabe plantearse lo siguiente: en un estado democrático todos y todas, mayorías y minorías del ámbito que sea, necesitan estar representados y tienen su derecho a tener su hueco, ya sea en la música, en el deporte o donde sea. Este espacio es fundamental para el buen desarrollo de una democracia y, por supuesto, para el desarrollo, en este caso, de iniciativas culturales que hacen progresar las sociedades.

En cuanto a si tenemos los políticos que nos merecemos (en referencia a lo escrito por Ángel), no estoy de acuerdo. Sería como pensar que tenemos la televisión que nos merecemos, y como actualmente los programas, en general, dejan bastante que desear, pues aplicando el mismo paralelismo tildamos a todos los ciudadanos de “incultos” o de que sé yo. Por supuesto, no es así. Si en la televisión nos ofreciesen programas de calidad, estoy segura de que los índices de audiencia serían elevados. Culpar a los ciudadanos de la “basura” que podemos encontrar hoy en día en la televisión o de los políticos que nos representan sería una gran injusticia.
Además, cuando votamos o no por unos políticos creemos que van a realizar o poner en marcha una serie de proyectos, y ¿quién nos garantiza que dichos proyectos se lleven a cabo a corto, medio o largo plazo?

El debate siempre ha estado ahí, los expertos aducen que cuando nos colocan programas “basura” los índices de audiencia suben y, entonces, claro “la pela es la pela”. Es importante tener en cuenta que la gente pone la “tele” un rato para distraerse, y elige entre lo que hay en ese momento. Es como si sólo existiera un supermercado en toda la ciudad, y los productos a optar fueran de “baja calidad”, como sólo hay esos, compraríamos dichos productos porque no tenemos otra elección. Pero si pudiésemos elegir en el supermercado entre productos muy malos, buenos o productos de elevada calidad, habría gente que preferiría unos y gente que optase por otros.

Doy mi voto por más programas de radio, por una radio más plural si cabe. La radio es un medio de comunicación que en los últimos años ha ganado audiencia. Y podemos decir que es el único medio que nos permite a los seres humanos realizar varias tareas al mismo tiempo, lo cual añade más ventajas todavía a este “mass media”.
Ejecutar o realizar un programa de radio no requiere grandes presupuestos, y es aquí donde me pregunto de nuevo: ¿tanto dinero perdían con “Aragón Suena” para retirarlo de la parrilla de programación? Sinceramente, no lo creo.

(Escrito por Ángel Burbano y servidora)



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