domingo, 29 de noviembre de 2009

La ciencia aplicada a la educación

Un día aprendí que aprender con los demás es aprender y que aprender en soledad es aislamiento… Polémico, ¿verdad?
Uno de los últimos programas de Redes nos ofrece interesantes contenidos sobre la educación y la ciencia.
Ver: www.redesparalaciencia.com (“Entrena tu cerebro, cambia tu mente”).

Se nos plantean reflexiones como: ¿necesitamos a los demás para aprender más y mejor?, ¿ayuda el hecho de ver a otro ser humano para aprender?, ¿uno aprende en relación con los demás?, ¿qué es lo importante, el desarrollo de la inteligencia colectiva o el desarrollo de la inteligencia individual?

La ciencia tiene mucho que decir al respecto. Como profesional dedicada al mundo de la formación, con todos estos estudios recientes, ahora me pregunto: ¿qué es mejor la formación presencial o la formación online? Al parecer, necesitamos a los demás para aprender, y una de las claves del aprendizaje es su aspecto social. Entonces, ¿por qué hay cada vez más un fuerte auge de la formación online?, ¿no es contradictorio todo esto?

La experta neurocientífica Sara Blakemore nos habla de que la neurociencia tendrá en el futuro muchas repercusiones en el ámbito educativo.

Por ejemplo, los estudios de neurociencia han demostrado que se producen cambios drásticos en el cerebro de los adolescentes… Esto es muy importante para los educadores o docentes. Antiguamente éramos conscientes de los tremendos cambios hormonales, pero se dejaba de lado estos cambios neuronales.

La plasticidad del cerebro es enorme. Cada vez que aprendemos algo nuevo, las conexiones en nuestro cerebro cambian.

Nuestro cerebro está preparado para aprender durante toda la vida. Se sabe que las conexiones, las sinapsis son más importantes que la cantidad de neuronas.

El desarrollo cerebral necesita del contacto con otros cerebros. Hay estudios que demuestran que los bebés aprenden más de un ser humano que de una pantalla de televisión o de una grabación magnetoscópica.

En cuanto a los períodos críticos del aprendizaje, por supuesto, existen. Pero esto no impide la posibilidad de aprendizaje durante todas las etapas de nuestra vida.

Para aprender y desarrollar nuestra inteligencia necesitamos vivir en sociedad. Somos cerebros sociales.

Con las resonancias magnéticas se puede ver la actividad cerebral mientras realizamos una tarea o aprendemos un nuevo idioma… Por ello, esto es una muestra más de todo lo que nos puede ayudar la neurociencia a los educadores y formadores profesionales.

TODA UNA REVOLUCIÓN EDUCATIVA…

2 comentarios:

Cristina González Herrero dijo...

Hola Trini,

Me ha gustado mucho tu artículo. Tengo que reconocer que soy una fan del programa Redes, aunque no siempre consigo verlo. Ahora con la peque menos.

Corroboro el comentario que haces sobre el aprendizaje en bebés. Nuestra peque está ávida de información y no se pierde nada de lo que ocurre alrededor, especialmente de lo que hacemos los adultos y de cómo interaccionamos con ella y entre nosotros. De momento aprende por imitación y tengo que reconocer que cada dís nos sorprende con algo nuevo.

En fin, da mucho ánimo pensar que los adultos tenemos la capacidad de aprender a lo largo de toda la vida y nó solo durante los primeros años de esta, como se decía hace algún tiempo.

Un beso,
Cristina

Trinity dijo...

Gracias por tu comentario Cris. Ya sabes que te tengo en mi corazón.
Ah, los programas de Redes están colgados en la Web: www.redesparalaciencia.com , de esta manera los puedes ver cuando quieras.

Un abrazo.