lunes, 16 de mayo de 2011

«Los hombres no aspiran a la verdad, pero reclaman que se les envuelva adecuadamente la mentira.»


Frases tan impactantes como ésta: “… los hombres no aspiran a la verdad, pero reclaman que se les envuelva adecuadamente la mentira”, aparecen en el libro “El Sistema” de Mario Conde. Su pluma es densa pero bien estructurada, razonada y pensada de principio a fin.

No había leído nada de Mario Conde hasta ahora, y tengo que reconocer que no se muerde la lengua cuando siente que tiene y que debe decir algo.

Si como él argumenta, era inocente, “El Sistema” demuestra que, a veces, ser más inteligente que los demás es un verdadero problema. Claro, siempre y cuando sea en sociedades tan cerradas como la española.

He recogido algunos de los pensamientos de la obra que me han llamado especialmente la atención:

“… en términos de poder uno más uno son siempre cuatro o cinco”.

“Es malo equivocarse de amigos, pero peor equivocarse de enemigos”.

“El modelo cerrado de poder tolera mal la independencia, puesto que aplica la máxima de ‘conmigo o contra mi’”.

“… lo importante para un país es la capacidad de crear riqueza y la banca debe tener un valor instrumental al servicio de esta idea”.

“Ya he dejado escrito que la pura racionalidad no es, en muchas ocasiones, el mejor instrumento para conocer la verdad. Las pasiones aportan un caudal explicativo mucho más rico y, lamentablemente, en muchos casos más preciso y contundente”.

“Conviene recordar que no hay nada más ‘eficiente’ para la vida social que un funcionamiento adecuado del sistema de libertades reales. Por tanto, debemos priorizar adecuadamente y situar cada cosa en el nivel que debe de tener. Si la eficiencia afecta a las libertades reales, no es tal eficiencia, y si subordinamos aquellas a esta pretendida ‘eficiencia’, nos estamos alejando de un pensamiento democrático”.

1 comentario:

Ángel dijo...

Creo que lo realmente intrincado es saber la Verdad. Ese camino espinoso alimenta nuestra debilidad acomodaticia para quedarnos en esa creencia ilusoria que nos reporte tranquilidad.

No obstante no se puede generalizar. La Verdad tarde o temprano sale a al luz. Ahora bien, ¿posee Mario Conde la verdad de nuestros días aunque esté en lo cierto?.

Desde luego él sabe cómo funciona el Sistema. No he leído el libro, pero las frases que has seleccionado parecen elocuentes.

El poder, para los dioses; los mortales nos quedamos con el Arte, pues para llegar a lo más alto hay que ser todo un artista...

Ángel