miércoles, 23 de enero de 2013

“El cuento de la zanahoria, el huevo y el café”

Recientemente leía en el magazine “Crearte” el cuento de la zanahoria, el huevo y el café, y me gustaría compartirlo con vosotros y vosotras. Su página web es: www.creartemagazine.com

“Un hijo se quejaba con su madre de su vida y de cómo las cosas le resultaban tan difíciles. No sabía cómo hacer para seguir adelante y creía que se daría por vencido. Estaba cansado de luchar. Parecía que cuando solucionaba un problema aparecía otro. Su madre le llevó a la cocina; allí llenó tres ollas con agua y las colocó sobre el fuego. En una colocó zanahorias; en otra, huevos; en la tercera, puso granos de café. Las dejó hervir sin decir palabra. El hijo esperó impacientemente, preguntándose qué estaría haciendo su madre. A los veinte minutos la madre apagó el fuego. Sacó las zanahorias y las colocó en un tazón. Sacó los huevos y los puso sobre un plato. Finalmente, coló el café y lo sirvió en una taza. Mirando a su hijo le dijo: ¿qué ves? Zanahorias, huevos y café, fue su respuesta. Le hizo acercarse más y le pidió que tocara las zanahorias, él lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera; al quitarle la cáscara, observó que el huevo estaba duro. Finalmente le pidió que probara el café; él sonrió mientras disfrutaba de su aroma. Humildemente, el hijo preguntó: ¿qué significa esto madre? Es química, le explicó: los tres elementos se han enfrentado a la misma adversidad; agua hirviendo, pero han reaccionado de forma diferente en función de sus características.
-La zanahoria llegó al agua fuerte y dura; pero, después de pasar por el agua hirviendo, se ha puesto débil, fácil de deshacer.
-El huevo ha llegado al agua frágil, su cáscara protegía un líquido interior; pero, después de estar en el agua hirviendo, su interior se ha endurecido.
-Los granos de café, sin embargo, son únicos: después de estar en el agua hirviendo, han sido capaces de cambiar el agua y sus propiedades.
¿Cuál eres tú, hijo? Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿cómo respondes?, preguntó a su hijo.”

1 comentario:

Salva Falcón dijo...

Buen cuento. Mira esta historieta:

http://salvafalcon.com/neotenia-y-evolucion/